No existe un único perfil de jugador de lotería, cada uno jugamos por un motivo diferente aunque el objetivo de todos es el mismo, ganar dinero. Jugar al euromillón, jugar a la primitiva o comprar lotería son actos habituales entre los jugadores españoles, pero todos no tienen las mismas motivaciones.
En el caso de la lotería de navidad es un juego donde la ilusión es la gran protagonista, a través de una gran campaña de publicidad, loterías nos incita cada año a su compra poniendo en consideración valores como la solidaridad, compartir con los demás o formar parte de algo mágico. Realmente el hecho de tener esa ilusión por ganar la lotería de navidad y de poder compartirla con los que queremos ya es un premio en sí mismo, sería un tipo de jugador que denominamos amigable.
Según un estudio de una universidad de EEUU imaginar o fantasear que ganamos la lotería genera activa en el cerebro las mismas áreas que cuando lo hacemos realmente.

Para entender las motivaciones de los jugadores ya sea de lotería o jugadores del euromillón o la primitiva, estos 5 tipos son: Aventureros, estrategas, amigables, competitivos y supersticiosos. Algunos jugadores los podríamos encuadrar en varios de estos grupos y seguro que alguno de nosotros al leer esta entrada nos vemos identificados en algún grupo o se nos viene a la mente alguna persona de nuestro entorno. Jugar a la lotería es un juego y nunca debemos olvidarlo y no debemos jugar más dinero del que estemos dispuestos a perder.

Este tipo de jugador de lotería denominado aventurero, no tiene manías o superticiones de ningún tipo a la hora de probar fortuna en los juegos de azar. No le importa la lógica ni compra boletos de euromillón o primitiva o juega números de lotería pensando en las probabilidades. El jugador busca emociones fuertes, le gusta jugar gran cantidad de dinero y experimentar ese subidón de adrenalina que le produce el riesgo que corre, tiene pocos límites a la hora de jugar y a apostar. Y prefiere realizar las apuestas de forma aleatoria que rellenar manualmente sus combinaciones. No se rinde con facilidad ni se desanima al no ganar.
La RAE define la envidia como la tristeza o pesar del bien ajeno y el deseo de algo que no se posee. Es precisamente este sentimiento la principal motivación de jugar a la lotería de los jugadores amigables, se denomina envidia preventiva y sobretodo sucede en el sorteo de lotería de navidad, éstos jugadores no son habituales a lo largo del año y no creen en la suerte ni que les vaya a tocar, pero juegan por si les toca a los otros y a ellos no, tienen ese miedo de quedarse sin el premio y no pueden soportar la idea de que les toque a su entorno, ya sea compañeros de trabajo, amigos o su misma familia y a ellos no. Según algunos estudios más del 40% del total de jugadores del sorteo de navidad entraría en este tipo de jugador.
Como parte positiva, este tipo de jugador le gusta compartir los décimos con sus allegados lo que fomenta las relaciones de amistad y compañerismo. Incluso prefiera hacerlo así a hacerlo en solitario. Fomenta el deseo de socializar y de pertenencia a un grupo.
Este tipo de jugador no cree en la suerte aleatoria, quiere tenerlo todo controlado y no dejar nada a la improvisación, hace las jugadas con calma y estudiando a conciencia sus combinaciones numéricas. Si juega al euromillón o la primitiva prefiere hacerlo a través de apuestas múltiples y no pone unos números al azar, usando aquellos números que más veces se han repetido y que él cree que tienen más probabilidades de salir, al comprar lotería prefiere tener muchos números diferentes para asegurarse una cantidad mínima del premio, como ocurre con la lotería del niño donde muchos jugadores compran todas las terminaciones del 0 al 9 y así se aseguran que al menos tendrán el reintegro de 3 décimos. También en las quinielas de fútbol utilizan las apuestas múltiples, reducidas y condicionadas para realizar sus apuestas. Nunca realizan sus apuestas de forma aleatoria sino que usan el método manual para hacerlas.

Son jugadores que buscan ganar a toda costa, para ellos lo importante no es participar ni divertirse sino que lo único importante es ganar y cuanto más dinero mejor. Suelen ser jugadores necesitados de dinero y lo buscan de forma rápida, pero al no producirse para ellos el resultado esperado suelen tener bastante frustración y rabia y rechazan volver a jugar, sin embargo su afán competitivo hace que vuelvan a intentarlo una y otra vez porque son perseverantes en su intento de alzarse con el premio. También influye en ellos el sentimiento de la envidia, ya que les cuesta soportar que otras personas hayan ganado dinero con la lotería y ellos no.
Les gusta jugar a la lotería y creen en la suerte pero son muy supersticiosos, intentan manejar la suerte a través de amuletos o rituales y creen que a través de ellos podrán lograr ganar a la lotería.
Tanto si juegan al euromillón, la primitiva o la bonoloto suelen jugar siempre los mismos números, y con la lotería ocurre lo mismo, prefieren abonarse a uno o varios números que ir comprando números al azar a no ser que vean algún décimo que contenga alguna fecha especial para ellos o tenga alguna terminación de las que ellos creen que les traerá suerte como suele suceder con los décimos acabados en 13,15 o 69 que son los terminaciones más vendidas en cualquier sorteo de lotería.
Existen tantas manías o supersticiones como podamos imaginar, desde poner el décimo junto a un trébol de 4 hojas, ponerle talismanes, imagenes religiosas, hojas de laurel, brujas de la suerte...